1. Entender la cabaña antes de diseñar la nueva casa
Antes de introducir un nuevo programa es necesario leer el edificio existente: volumen, estructura, orientación, materiales, huecos, accesos y relación entre sus plantas.
EL PROYECTO · VILLAFUFRE
La Cabaña Norte es una cabaña pasiega construida en 1900 y originalmente destinada a uso agrario. El proyecto busca adaptarla a una nueva etapa sin borrar aquello que permite seguir entendiendo su arquitectura y su relación con el paisaje.

Este contenido explica criterios de rehabilitación de la arquitectura pasiega y cómo se están aplicando en el proyecto de La Cabaña Norte. Cada edificio y parcela tiene condicionantes propios, por lo que no sustituye el análisis técnico, urbanístico o administrativo de cada intervención.
Rehabilitar una cabaña pasiega exige estudiar primero su tipología, materiales, volumen, fachadas, cubierta y relación con el terreno. La intervención debe permitir un nuevo uso sin borrar los elementos que hacen reconocible la arquitectura original. En cada proyecto, las soluciones concretas dependen del estado del edificio, la parcela, la normativa aplicable y los criterios técnicos de intervención.
En La Cabaña Norte, estos principios se están estudiando sobre una cabaña de 1900 situada en Villafufre.




Una cabaña pasiega no se entiende únicamente por su aspecto exterior. Su volumen, la relación entre las plantas, la cubierta, los huecos, los materiales y la forma de apoyarse sobre el terreno responden a una lógica constructiva y funcional.
Los siguientes principios sintetizan criterios recogidos en la documentación de buenas prácticas utilizada para estudiar este tipo de arquitectura. No constituyen una normativa universal: sirven para entender qué aspectos deben estudiarse antes de transformar una cabaña.
Antes de introducir un nuevo programa es necesario leer el edificio existente: volumen, estructura, orientación, materiales, huecos, accesos y relación entre sus plantas.
La arquitectura pasiega está estrechamente vinculada a la topografía y al paisaje productivo. Intervenir en el edificio sin estudiar rasantes, caminos, prados, cierres y accesos puede alterar esa relación.
La Guía de Buenas Prácticas prioriza el respeto por el volumen esencial y compacto, el sistema constructivo y los materiales tradicionales.
Las fachadas tradicionales se caracterizan por el predominio del muro de piedra sobre puertas y ventanas. Las nuevas necesidades de iluminación y habitabilidad deben resolverse sin hacer desaparecer esa lectura.

Piedra, madera, teja y técnicas compatibles con las existentes permiten intervenir sin convertir la construcción en una imitación superficial de arquitectura rural.

Una rehabilitación puede incorporar elementos contemporáneos. El objetivo no es fingir que toda la intervención pertenece a 1900, sino conseguir que lo nuevo dialogue con la construcción existente.
Cierres, caminos, accesos, vegetación, instalaciones y movimientos de tierra forman parte del resultado. La intervención debe procurar mantener el carácter rural de la parcela y reducir actuaciones innecesarias.
Muchas cabañas pasiegas se implantan aprovechando la pendiente del terreno, y la relación entre el edificio y la topografía condiciona accesos, rasantes y orientación.
La documentación explica que este tipo de construcción tradicional se implanta aprovechando la pendiente. En el estado actual, sin embargo, La Cabaña Norte se encuentra exenta del terreno en todo su perímetro, con una superficie llana inmediata alrededor.
El proyecto estudia cómo recuperar una relación coherente entre edificio, rasantes y topografía.
Una de las características que define la lectura exterior de estas construcciones es el predominio de los macizos de piedra sobre los huecos.
La documentación de buenas prácticas utilizada en el proyecto presta especial atención a las fachadas cortas y largas, a las puertas desplazadas de acceso, a las jambas y dinteles y al carácter más cerrado de determinadas orientaciones.
Adaptar el edificio a condiciones contemporáneas de habitabilidad puede exigir modificar huecos, pero esas operaciones deben estudiarse dentro de la composición completa de la fachada.
El proyecto contempla actuaciones sobre huecos existentes y nuevos huecos necesarios para el nuevo programa, manteniendo el predominio de la mampostería y utilizando soluciones compatibles con el carácter de las fachadas.
La documentación de La Cabaña Norte parte de fachadas de mampostería de piedra, estructura de madera y cubierta de teja.
El proyecto contempla mantener las fachadas originales de piedra y restaurar las zonas deterioradas. La estructura prevista reutiliza los muros existentes y recurre nuevamente a vigas y viguetas de madera.
En elementos tradicionales reconstruidos o restaurados, la documentación de buenas prácticas contempla maderas como castaño, roble u otras de características similares y acabados naturales.
Conservar no significa fingir que nada ha cambiado.
Las zonas reconstruidas o ampliadas pueden utilizar materiales similares a los existentes permitiendo diferencias sutiles que hagan comprensible que ha existido una intervención.


La cubierta a dos aguas es uno de los elementos que define el volumen de La Cabaña Norte. La documentación del proyecto mantiene esta configuración y la relación de la cumbrera con las fachadas largas.
La evacuación de aguas pluviales está proyectada directamente sobre el terreno, sin canalones ni bajantes, siguiendo el criterio recogido en la documentación del proyecto.

La rehabilitación de La Cabaña Norte contempla una ampliación. El reto no consiste en hacerla invisible ni en reproducir artificialmente una construcción antigua, sino en mantener la lectura del volumen pasiego y utilizar soluciones compatibles con el edificio existente.
El proyecto básico establece el uso de materiales similares a los originales y admite diferencias sutiles que permitan reconocer la intervención.

El proyecto incorpora una solana en la fachada corta de acceso como espacio semiabierto.
La solución se vincula a una nueva escalera de piedra y aprovecha el espacio inferior como leñero.
Más allá de su futuro uso durante la estancia, aquí interesa entenderla como una decisión arquitectónica que recupera un lenguaje reconocible de la arquitectura tradicional.

El cambio de uso transforma radicalmente lo que ocurre dentro de la cabaña.
Estado documentado
Planta baja: cuadra
Planta superior: almacén (payo)
Proyecto básico
Planta baja: salón-cocina-comedor, aseo, escalera, leñero/instalaciones y porche
Planta superior: tres dormitorios, dos baños, pasillo y solana
Caminos, cierres, accesos, vegetación y movimientos de tierra también modifican la percepción de una cabaña en el paisaje.
Los criterios utilizados en el proyecto plantean limitar las intervenciones sobre la parcela y utilizar soluciones compatibles con el entorno rural.
En caso de reconstrucción o ejecución de cierres, la documentación contempla piedra con fábricas similares a las existentes, además de determinadas soluciones con madera, alambre o vegetación autóctona.
En muchas cabañas el agua de cubierta se evacúa directamente sobre el terreno, sin canalones ni bajantes. Cada proyecto debe resolverlo según su estado y su entorno.
Los nuevos usos pueden requerir salidas de humo o ventilación. Conviene integrarlas con discreción para no alterar la lectura de la cubierta.
Las soluciones de carpintería deben mantener coherencia con el lenguaje material de la cabaña y los criterios del proyecto.
La parcela debe conservar una lectura rural, evitando introducir elementos que transformen innecesariamente su carácter.
Cada edificio exige un proyecto propio, pero el proceso de rehabilitación puede entenderse como una secuencia de decisiones: primero conocer lo existente, después decidir qué debe permanecer y, solo entonces, adaptar la cabaña a un nuevo uso.
Documentar el estado existente, la arquitectura, la estructura, los materiales, los accesos y la relación de la construcción con la parcela y el terreno.

Identificar los elementos que permiten seguir leyendo la arquitectura original: volumen, muros, cubierta, huecos, estructura, elementos tradicionales y relación con el paisaje.
Estudiar cómo adaptar una construcción originalmente vinculada a usos agrarios a nuevas necesidades sin borrar la lógica del edificio existente.
En La Cabaña Norte
Plantas antes y después del proyecto: de cuadra y payo a salón-cocina-comedor y dormitorios.
Ver el ejemplo ↓Analizar estructura, cubierta, humedad, drenaje, aislamiento e instalaciones y definir las soluciones necesarias según el estado concreto de cada edificio. No presentar soluciones específicas como universales.
Introducir las necesidades contemporáneas de iluminación, ventilación, circulación y distribución manteniendo una lectura coherente del volumen y las fachadas.
Cuando las características del edificio, el proyecto y la normativa lo permiten, estudiar ampliaciones, solanas, escaleras, accesos u otros elementos compatibles con la arquitectura existente.
Revisar rasantes, accesos, caminos, cierres, vegetación y movimientos de tierra. La rehabilitación de una cabaña pasiega no termina en sus muros.
El objetivo no es construir una casa nueva disfrazada de cabaña antigua, sino permitir que una arquitectura existente pueda comenzar una nueva etapa.
El objetivo final es que La Cabaña Norte pueda comenzar una nueva etapa como alojamiento de uso íntegro sin perder la relación reconocible con la arquitectura y el paisaje de los que procede.
Esta página cuenta cómo se está planteando esa transformación.
Documentación interna del proyecto. No se publican datos personales ni documentos privados.
Depende del edificio y de su estado, pero los criterios de buenas prácticas prestan especial atención al volumen, los materiales, las fachadas y huecos, la cubierta, los elementos de madera y la relación con la parcela y el paisaje. Cada proyecto debe estudiar además sus condicionantes técnicos y urbanísticos.
Las necesidades de habitabilidad pueden exigir modificar o incorporar huecos, pero deben estudiarse dentro de la composición de cada fachada, manteniendo la lectura de los muros de piedra y utilizando soluciones compatibles con la arquitectura existente. La solución concreta depende de cada proyecto y de la normativa aplicable.
No existe una respuesta universal. La posibilidad y condiciones de una ampliación dependen de la normativa, la parcela y las características de cada edificio. En La Cabaña Norte, el Proyecto Básico contempla una ampliación integrada en la rehabilitación.
Los criterios utilizados en el proyecto de La Cabaña Norte priorizan materiales compatibles con la construcción existente, especialmente piedra, madera y teja, además de soluciones constructivas que mantengan una lectura coherente del edificio.
La relación con la topografía forma parte de la lógica de muchas cabañas pasiegas. La pendiente condiciona accesos, rasantes, orientación y relación entre edificio y parcela, por lo que debe estudiarse junto con la propia construcción.
La documentación municipal recoge una cabaña construida en 1900 y de uso agrario. El estado documentado tiene una cuadra en planta baja y un almacén en la planta superior, con fachadas de piedra, estructura de madera y cubierta a dos aguas de teja.
El Proyecto Básico reorganiza el interior para un nuevo uso: la planta baja concentra salón, cocina y comedor, mientras que la planta superior incorpora tres dormitorios, dos baños y una solana. La intervención continúa en fase de proyecto y tramitación.
No. La Cabaña Norte continúa en fase de proyecto y tramitación. La web irá documentando la evolución del proyecto a medida que avance.
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